Hace unos años, en un sueño, en un puerto, le contaba a un total extraño todo lo que sabía de tí.
No recordé ese sueño hasta ahora, hasta que tu mirada (y todo aquello que eres y que no sé con certeza, pero que presiento verdad) me es tan sentida y sinceramente conocida.
Lo que quiero decir es que me importa una mierda si el tiempo corre a pasos agigantados o deja de hacerlo con tal que nada vuelva a impedir que dejes mis sueños y vengas a redibujar las líneas de mis manos a plena luz del día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario